
5 reflexiones
1. Si tienes una mala pisada, acabarás con problemas en el tobillo, la rodilla o la cadera: unos malos contactos contra el suelo perjudican al pie y a otras estructuras.
¿Por qué iba a ser diferente con la oclusión de los contactos dentarios?
2. Si tienes una mala mecánica al andar y el pie no funciona bien, repercutirá negativamente tanto en el propio pie como en las estructuras superiores.
¿Por qué no pensar lo mismo de una mala función y una mecánica mandibular deficiente?
3. Si te duele el bíceps, el gemelo o el cuádriceps, no vas a que te inyecten Bótox para paralizarlo durante 5 meses. ¿Por qué lo hacemos en la boca con el masetero o el temporal?
4. Si un hueso no está bien alineado ni equilibrado respecto al resto del aparato locomotor —como puede ser la cadera—, no funcionará correctamente y aparecerán patologías y compensaciones, tanto locales como a distancia. ¿Por qué pensamos que una mandíbula desalineada y desequilibrada será diferente?
Con los años me he dado cuenta de que, de cuello para arriba, prácticamente no existimos para muchas especialidades médicas. Mi hermano Juanfry lo definió, con mucha gracia, como el "síndrome de Sleepy Hollow", en alusión al protagonista sin cabeza de la novela. Lo que me lleva a mi quinta y última reflexión, que espero que alguien me responda algún día:
5.1Si te molesta la articulación de la rodilla, el codo, la cadera, el tobillo, la muñeca, los dedos, el hombro o la columna, acudes al médico traumatólogo. A cualquier articulación del cuerpo, menos a la temporomandibular (ATM). ¿En qué momento de la historia de la medicina le quitaron la articulación temporomandibular al menú?
